El encanto del estilo mediterráneo de Ca la Xara se percibe desde el primer momento. Las fachadas de las casas, con sus balcones de hierro y el colorido típico de la zona, refuerzan el ambiente de pueblo que se extiende a lo largo y ancho de Ca la Xara.

Los gruesos muros y sus ventanas, algunas de ellas con rejas de hierro, dan continuidad a las raíces de nuestra tierra y a la arquitectura española. Las tejas, propias de las cubiertas inclinadas a dos aguas, remarcan el estilo sencillo de Ca la Xara.

Una gran sensación de amplitud impregna los espacios de cada casa. En planta baja, los techos - con viguetas forradas de madera barnizada y con revoltones -, alcanzan una altura de unos 2,90 m. En planta primera, destaca el techo abuhardillado con viguetas pintadas en blanco y una altura máxima de cumbrera de 5 m.

En el interior de las viviendas, se respira el mismo estilo mediterráneo que en el exterior. En ellas se integran multitud de elementos de obra, como las escaleras de toda la casa, las estanterías del salón o la chimenea, indispensable para hacer confortable un frío día de invierno.

La cocina nos traslada al saber hacer de entonces. Su campana de obra destaca en la pared principal, dotando a la estancia de un carácter exclusivo. Una puerta corredera de madera maciza con vidriera separa la cocina del comedor, donde se exhibe una alacena de derribo restaurada. Un espacio único para disfrutar de esos platos que atesoran toda la autenticidad de antaño.